«¡A ver, a ver, es obligación del gobierno...!»
... ya estoy viajando en otro Uber, es cualquier mañana del Trimestre 24 Invierno, voy pensando «Si U y V ya son profes de tiempo completo definitivo, los 3 llegamos el mismo año a Distrito IV, yo ya era SNII1, y en la actualidad ellos no son SNII2, como yo, ni han impartido alrededor de 100 cursos de licenciatura ni 70 charlas de divulgación, mi “suerte” tiene que cambiar.
«Disculpe, joven... Marcel es nombre de dama y de caballero, ¿verdad?», el conductor me interrumpe, me regresa a la realidad. Aunque no estoy seguro, le contesto que sí, luego me pregunta si mi nombre tiene algún significado y me dice que a él le gusta saber el significado de los nombres. Me acuerdo de un colega de la Ibero que acabo de conocer, en estos días él también me preguntó algo sobre mi nombre. Le contesto al conductor del Uber que no sé qué significa mi nombre. Aggh. Hacía tanto tiempo que nadie me preguntaba estas cosas, ya tenía un amplio recorrido en Distrito IV, no es exactamente la misma situación aquí en el Uber que en la Ibero, pero en el fondo es normal, estoy empezando de cero, otra vez. Al menos, Taradazo ya se calló, estamos escuchando un comercial y casi llegamos al Interurbano. Ya no quiero seguir pensando por qué me tocó esta suerte, por qué no soy profe indeterminado como U y V, que no son SNII2, pero que si lo fueran estarían recibiendo el estímulo económico del SNII, ahora pienso que “mi suerte” es tal que soy SNII2 y que el gobierno del pueblo decidió retirar el estímulo económico del SNII a quienes trabajamos en una universidad privada, vaya situación, si la presidencia estuviera a cargo de otro partido político tendría alrededor de $500, 000 MXN sólo del SNII.
Aggh, ya no quiero pensar en estas cosas, quisiera meterme una tableta de las que producen amnesia, ¿por qué tengo que seguir picando piedra...?
Me digo a mí mismo que ya tengo un empleo, que ya no estoy enviando solicitudes por aquí y por allá como loco, que acabaron esos meses fatales de incertidumbre, que se fueron por el caño esas noches de insomnio en las que no podía dejar de pensar hasta qué punto seguiría todo igual. También pienso en que este trayecto en Uber es temporal, en que la voz de Taradazo...
«Labregones diría mi abuela»
... también es temporal, en que debo disfrutar el presente, enfocarme en lo que voy a hacer hoy en la universidad, pero es muy difícil, hay algo que me mantiene a punto de mandar todo a volar, aún no me siento yo mismo en la Ibero.
Me bajo del Uber, son las 9: 27, hay 3 lentas personas en la taquilla del Interurbano, me toca hacer fila, me pongo los audífonos, dan las 9: 34, me subo al tren, ahora sí está lleno, apenas alcancé lugar. No quiero pensar en que la gente es súper irrespetuosa, en que no se dan cuenta de que nadie debería soportar conversaciones a todo volumen, quisiera concentrarme en la clase de hoy, en cómo voy a explicarles a los estudiantes cómo una vesícula cargada con neurotransmisor se fusiona con la membrana plasmática del axón terminal mediante exocitosis , cómo en la membrana presináptica se abren canales de calcio cuando ocurre un potencial de acción..., pero la música mueve algo dentro de mí. La voz de Charly García mueve algo dentro de mí, canta algo sobre una extraña influencia, dice «Si yo fuera otro ser, no lo podría entender...»
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