viernes, 20 de marzo de 2026

(my one and only)

Wikipedia ya me dijo que ese día fue 4 de julio, hoy por la mañana casi lo primero que recordé después de levantarme de la cama y orinar en el baño, mientras no podía sacarme de la cabeza una canción de Pop y buscar en internet dos o tres datos de la grabación de ese álbum y de la gira Popmart, fue que ese 4 de julio cayó en sábado, que por la tarde de ese 4 de julio Alemania y Croacia habían jugado en Bordeaux, que por la mañana habían jugado Argentina y Holanda en Marsella, y que al mundial de 1998 le quedaban las semifinales, el partido por el tercer lugar y la final. 

Apenas iba a cumplir 18 años, estaba en segundo semestre de la licenciatura, eran tiempos de A thousand leaves, de Sonic Youth y de Adore, de los Pumpkins... y la gira de Popmart tenía un par de meses de haber terminado, pero todo mundo estaba enloquecido por Ricky Martin, Robi Draco Rosa había compuesto “Livin' la vida loca” y como era la canción de Francia '98, sonaba en todas partes.

Durante casi un mes me había concentrado en el mundial de futbol, para evadirme de mi principal preocupación: decidirme a hablarle por teléfono a Lilly (my one and only), una chica mayor que yo, la conocía del primer semestre, le gustaban Los Beatles, era bailarina de danza y vivía sola en un departamento en El Paseo de las Facultades. Tenía más de medio año con su número telefónico y una vez habíamos salido a La Cineteca, creo que vimos Criaturas Celestiales y que no nos sentamos juntos en la sala porque ella o yo llegamos tarde. Lilly era muy directa, al despedirnos en el metro Coyoacán después de la película y platicar un rato por ahí (¿vimos pasar a Pedro Armendáriz?), ella me había preguntado ¿Qué esperas de mí?, y ese 4 de julio de 1998 su pregunta seguía dándome vueltas en la cabeza, era obvio que yo quería que estuviéramos juntos pero no se lo dije, le di vueltas al asunto, y probablemente ella sabía que me gustaba y le parecí un idiota. 

Traía los audífonos puestos, a lo mejor escuchaba Down on the upside, de Soundgarden, y no dejaba de pensar en ella, hacía más de dos meses que no la llamaba por teléfono, no me atrevía, me abrumaba la posibilidad de no encontrarla o de enterarme de que había salido del país y que volvería hasta después del verano, o que ya tenía novio, la había idealizado tantas veces, estaba enloquecido por Lilly (my one and only) así como la gente estaba enloquecida por Ricky Martin.

Mi papá conducía el Jetta, había una fiesta en casa de su hermano, cualquier cosa me ayudaba a evadirla, a dejar de imaginarme mil escenarios catastróficos antes de atreverme a llamarla por teléfono, pero de pronto, cuando nos detuvimos en un semáforo, recordé la primera vez que la llamé por teléfono, debió de ser una tarde entre semana, y la desperté, su voz adormilada alimentó la forma en que la había idealizado, me dijo que estaba con problemas de salud, que tenía anemia, esa tarde la invité a la Cineteca y ella aceptó.

La fiesta en casa del hermano de mi papá estuvo súper aburrida, debió de ser un cumpleaños, un primo andaba en su etapa de nigromante y me leyó las cartas, me dijo que había «una mujer blanca en mi vida”, Lilly (my one and only) no era realmente blanca, más bien era muy pálida y bajita, nada que ver con las adivinanzas de mi primo, la fiesta estuvo aburrida, pero todo mundo se emborrachó, uno de los grandes amigos del hermano de mi papá se me acercó en un punto de la fiesta y me preguntó si no me gustaba bailar para estar en contacto físico con las mujeres, me puso una mano en un hombro y me miró de una manera extraña, han pasado más de 30 años y creo que me tiró la onda, en fin, esa persona ya está bajo tierra, estoy casi seguro de que nunca salió del clóset y sospecho que tengo un nivel moderado de autismo y entiendo por qué me abrumaba tanto hacer una llamada telefónica (por qué me ha abrumado tanto hablar por teléfono con distintas personas a lo largo de mi vida), escucho Boy, de U2, me acuerdo de Davor Suker y de Zinedine Zidane y me pregunto qué es de Lilly, ¿se acordará de mí?

sábado, 31 de enero de 2026

whatever colors you have in your mind

La oleada de cortisol de las 3 AM me despierta, giro mi cuerpo hacia la izquierda y luego hacia la derecha, esquivo al gato que tengo en los pies, al gato que tengo en la cabeza y a la gatita que tengo en un brazo, apenas puedo estirarme, me suelo levantar de la cama con el cuello contracturado y con sueño

Con la vista recorro la habitación, aún está oscuro, ya sé que no podré volver a dormirme, así ha sido casi toda esta semana, y la anterior. Arrastro mi cabeza hacia la derecha, tomo el teléfono de la mesita de noche y lo enciendo. Ayer, en la cena, mientras trataba de desasirme del recuerdo del carraspeo, encontré a un tiktoker tocando una canción de Guns N' Roses y la música me remontó a la adolescencia, cuando escuché por primera vez Use Your Illussion II, cuando no había tenido ningún problema serio de salud, cuando no sabía nada de enfermedades serias, cuando no sabía nada de odiar tu propia vida ni desear esfumarte porque el malestar es incompatible con existir, porque los síntomas de la enfermedad hacen imposible imaginar tu vida 5 segundos más allá del presente.

Muevo los ojos dentro de mí mismo un par de veces con los párpados cerrados, como si quisiera resetear mi existencia, es el último día de enero, hoy no hace tanto frío como el año pasado, vagamente recuerdo que hace un año el frío era despiadado, sólo estoy divagando, usando mi mente para no enfocarme en lo único que ha estado preocupándome este mes: mi salud.

Los ataques de tos y el carraspeo son despiadados, no puedo ignorarlos, en enero he tenido ataques de tos a diario, por las mañanas, mientras me visto, después de desayunar, en el camino al trabajo, por las noches, por las tardes. El carraspeo me deja exhausto, de pronto siento una flema atorada en la garganta, trato de aclararme la garganta, la flema sigue allí, es una sensación incómoda, el sistema nervioso simpático está haciendo todo lo posible por expulsar a ese agente extraño de la garganta, mi cuñada dice que debo de tener irritada la garganta, que debo ir a ver a un gastroenterólogo, me acuerdo de qué este año cumplo 10 años de haber pasado por el quirófano, me acuerdo de los síntomas del ERGE, me acuerdo de qué el carraspeo era como este carraspeo, que no podía dejar de carraspear, que era consciente de la actividad de mi sistema nervioso simpático, que no podía dejar de darme cuenta de que todo el tiempo estaba secretando saliva, del ruido que hacía al intentar aclararme la garganta, de una que otra vez que tuve que salir de alguna oficina o de algún seminario porque ni siquiera yo mismo soportaba el ruido que hacía al intentar aclararme la garganta sin éxito.

En enero del 2026, he tenido 3 ó 4 episodios de carraspeo que me han puesto al borde de un ataque de ansiedad, que me han hecho acordarme de todo esto, de que es imposible ignorar estas cosas que hace mi sistema nervioso simpático sin que me dé cuenta, intento aclarar mi garganta, la flema sigue allí, de pronto ya no puedo pasar saliva, siento que me asfixiaré, una terrible necesidad de escupir y carraspear, ayer me pasó mientras veía una película de Lynch, hace 2 semanas me pasó mientras veía un partido de la NFL por tv, no quiero imaginarme cómo sería uno de estos ataques de carraspeo si estoy en la calle, a mitad de la nada, en el Tren Insurgente, no quiero que se repita todo esto. 

Me pongo los inalámbricos, los sincronizo con el teléfono, busco “Breakdown” en el catálogo de Amazon Music —¡The Warning es el artista que tienen como representantes del género “hard rock”, ¡qué horror!—, una idea cruza mi mente, dejo de buscar a Guns N' Roses, antes de sincronizar los inalámbricos leí American Psycho, estoy en la página 370, Bateman vuelve al apartamento de Paul Owen un año después de haber asesinado a un par de scorts, el capítulo me hizo sentir nauseabundo, cerré el libro y me metí a ver mis redes sociales en el teléfono; en Facebook, desde la página de Ministry alguien dice que Filth Pig salió a la venta el 30 de enero de 1996 y que allí tocan un cover de “Lay, lady, lay”, y me dió curiosidad escuchar el cover y el álbum y lo busqué en Amazon Music y le di play y cerré los párpados y lo escuché de principio a fin, medio me quedé dormido de nuevo, entre sueños se me ocurrió buscar información de Ministry en Wikipedia, leí que Al Jourgensen nació en Cuba, que el sonido de Ministry al principio era más new wave y synthpop que metal industrial, que en esos tiempos le abrieron varios conciertos a The Police, en la gira de Syncronicity, que Palm 69 es el álbum que les catapultó a la fama, que Filth Pig es su sexto álbum de estudio y que Al Jourgensen estaba deprimido durante la grabación y la banda no suele tocar canciones de este álbum en ningún concierto. 

Escribo estas líneas, ya son casi las 9 AM, he tenido uno que otro ataque de tos, no sé si saldré a correr, sólo quiero sentirme bien, volver a no darme cuenta de lo que hace mi sistema nervioso simpático, es desquiciante, no podría volver a vivir los síntomas del ERGE.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

if you keep listening you can hear it for miles


Tuve que levantarme al baño y ya no puedo dormir, al rato doy una clase de doctorado, tengo más de dos horas dando vueltas en la cama, el insomnio es un ave de rapiña, apenas son las 4 AM, no puedo dejar de pensar en la clase que impartiré al rato, a las 9 AM. 

De pronto, de la nada, cuando el insomnio me devora las entrañas, una canción se mete en mi cabeza y ya no puedo dejar de pensar en este álbum de Deftones que tengo por allí, en mi colección de CDs, lo debí comprar en el 2003 en el tianguis de la Vicente Guerrero, desde entonces creo que lo he escuchado dos o tres veces nada más, no sé por qué lo compré, nunca me ha gustado el nü metal, no sé por qué tengo este álbum en particular, pero el insomnio no da tregua, es un ave de rapiña, y ya no sé nada de nada, y, entonces, en la penumbra, tomo el teléfono y los inalámbricos de la mesita de noche, y me pongo los audífonos, los sincronizo con el teléfono y busco el álbum en Amazon Music y le doy play y cierro los párpados y no puedo evitarlo: desde los primeros acordes, la primera canción de este álbum me remonta a principios de los años 2000.

Aprieto los párpados, esta canción se mete en mi cabeza de nuevo, una asociación lleva a otra asociación, me acuerdo de ti, estábamos en los semestres finales de la licenciatura, la rutina era sofocante, todos los días eran idénticos —ir a la universidad, estar contigo en la universidad, tomar clases para las que nunca abría un libro, correr experimentos entre las 7 y las 10 AM, ir a algún cineclub entre las 12 y las 14h a ver alguna película pretenciosa de Jodorowsky, después tumbarse por allí, en Las Islas o en los jardines del CELE o de Ingeniería, entre parejas de enamorados o vouyeristas que iban a ver a las parejas de enamorados, luego comer por allí una hamburguesa o una sincronizada o una pizza, luego discutir contigo por cualquier tontería, porque siempre encontrabas la forma de incluir en nuestra relación a tu ex, porque tenías que estar todo el tiempo en fiestas, en antros o en viajes.

La voz de Chino Moreno taladra mi cabeza, ahora me acuerdo de todos esos días en los que me sentía rebasado, ajeno a mí mismo, como si fuera otra persona, cuando todos los días eran idénticos, cuando volvíamos en transporte público de la universidad a tu casa, cuando tomábamos un camión frente al Estadio Olímpico, cuando recorríamos Insurgentes en dirección a Cuicuilco, cuando cruzábamos la zona de hospitales, cuando tomábamos otro camión en el Estadio Azteca, cuando pasábamos por El Tec y por La Noria, el tráfico siempre era espantoso, iba a vuelta de rueda, y nos teníamos que bajar del camión poco antes de El Reclusorio Sur.

No tenía tiempo para mí, muchas horas de cada día las pasaba en el transporte público, y el 90% de mis días se limitaban a hacer lo que tú querías hacer, yo era un idiota incapaz de hacerme a un lado, de darle vuelta a la página, yo lo provoqué, que me dijeras que no sabías por qué estabas conmigo, si yo no era ni guapo ni rico ni gracioso. Yo lo provoqué, pero también estuviste allí, y un montón de veces volví solo a casa de mis papás en el transporte público, el tráfico era espantoso, iba a vuelta de rueda, sintiéndome miserable, siempre con los audífonos puestos, tratando de evadir la realidad con la musica.

Quién sabe por qué quise escuchar este álbum de Deftones hoy, quién sabe por qué la voz de Chino Moreno comenzó a revolotear en mi cabeza cuando el insomnio era un ave de rapiña, este álbum de Deftones del 2003, lo debí de comprar en diciembre del 2003, estamos en diciembre otra vez, en diciembre del 2003 íbamos casi cada quince días al tianguis de la Vicente Guerrero, ese tianguis se ponía los martes y los viernes, si no tenías otro plan (alguna fiesta, algún viaje) después del tianguis volvía a la casa de mis papás yo solo y me encerraba en mi recámara y ponía el CD que había comprado en el Aiwa y me acostaba en la cama y cerraba los párpados y trataba de ignorar que me sentía esclavizado, que no podía hacerme a un lado, darle la vuelta a la página, en ese tianguis me compré varios CDs —el Dolittle, el Surfer Rosa, Sweet OblivionVS, No Code, alguno de Stone Temple Pilots, el doble en vivo de Guns N' Roses, alguno de Jane's Addiction, este de Deftones que salió a la venta en el 2003—, y otra vez es diciembre y estoy acordándome de ti, definitivamente ya no dormiré, mi clase podría ser un desastre, pero ya no te guardo resentimiento y descubrí por qué sólo.he escuchado dos o tres veces este álbum de Deftones.