domingo, 31 de marzo de 2024

Nadie se da cuenta de nada

Alexa dice que hoy atardecerá a las 18: 53. Estoy despierto desde las cinco de la mañana. Ya escribí un rato, ya les di su comida blanda a los gatos, ya recogí su arena, ya me medí la glucosa, ya me di tiempo para dormir otro rato, ya me bañé, ya revisé mis redes sociales, ya volví a escribir, ya me bañé y ya estoy escribiendo de nuevo.

Las últimas semanas han sido una locura. He estado muy ocupado. Tuve que impartir cuatro pláticas –dos de divulgación de la ciencia y dos para público especializado–, tuve que enviar mi solicitud de permanencia en el SNII, tuve que participar y moderar una mesa redonda, tuve que contestarle por segunda ocasión al Reviewer #2 de ese paper que sometí en noviembre a revisión a una revista internacional. Todo lo anterior tuve que compaginarlo con las casi catorce horas de clase que tengo frente a grupo, por semana. Tengo 40 estudiantes en Motivación y Emoción, 17 en Psicobiología y 10 en Ciencias Cognitivas Aplicadas.

El miércoles di una plática para un simposio, y tuve un compromiso familiar. El jueves y el viernes fueron días feriados, y quería ponerme a escribir y escuchar música y tomarme algunas cervezas, pero el jueves tuve que salir a comprar despensa y el viernes tuve que grabar una plática de veinte minutos para un simposio de medicina del sueño. Me tomó casi seis horas. El sábado tuve otro compromiso familiar. Apenas pude dedicarle algunas horas por la mañana a un manuscrito que debo entregar entre hoy y mañana. Hoy tengo planeado trabajar en el plan de estudios de una nueva licenciatura y terminar el manuscrito que debo entregar hoy o mañana. Si me da tiempo, revisaré algunas tareas de los cuarenta estudiantes de Motivación y Emoción, y, si me da tiempo, prepararé mi clase de Ciencias Cognitivas Aplicadas del martes. Son tres horas. Y ese día, también imparto tres horas de Motivación y Emoción. 

A veces, uno tiene que hacer cosas que no le gustan, que le quitan tiempo, y nadie se da cuenta.

sábado, 24 de febrero de 2024

abstinencia



una chica nos trajo en Uber
ella era muy amable
se parecía un poco
a la guitarrista de Bikini Kill
y también
a esa tatuadora de Ink Master
la que casi no hablaba
y traía rastas y un mohawk

el auto de la conductora de Uber
olía a tabaco
y yo cumplo 42 días sin fumar
y el olor me hizo consciente de muchas cosas
y pienso que así olía el estudio
en el que paso más de la mitad de mis días
y que era horrible y asqueroso
y que al reparar en ese aroma a tabaco estancado
pensé en ese compañero con tabaquismo
que conocí en el posdoc
y que decidió acabar con su vida
hace casi seis años

y también pienso en que recaí
hace casi nueve meses
en una cena de fin de año
y que me puse muy borracho
y que antes de todo eso 
estuve en abstinencia
casi ocho años
y que antes de todo eso
fumaba tanto
que tenía dedos de nicotina

hoy estoy borracho
ésta no es la fecha exacta
pero me aceptarán un paper el 9 de abril
y cuando todo esto pasó
volvería a trabajar en la universidad
y un revisor insistiría en que incluyéramos una figura
y todo esto coincidiría
con casi 15 horas de clase a la semana
y con la evaluación del SNII
y con la semana del cerebro
–moderaría una mesa redonda
e impartiría un simposio en línea–
y con el Sleep Fest
–impartiría una plática–
y con la marcha del 8M
–acompañaría a Katz a la ciudad
y caminaría kilómetros y kilómetros
desde Bellas Artes hasta La Lagunilla

y el 9 de abril aceptarán un paper
y el 3 de mayo me enviarán las galeras
y la página de Facebook de la universidad
reconocerá al autor corresponsal
y dirá que –por cierto–
yo tuve algo qué ver
en la publicación del MS

y pensaré en que este paper que fue una tortura
y en que no lo abandoné 
y en que fui persistente
y en que aborda un tema 
que no me vuelve loco
y en que podría hacer muchas cosas
mucho mejores
si me enfocara 
en publicar 
sobre temas que me apasionan

y pensaré en que esta experiencia con el paper
que será publicado el 9 de abril
no fue nada nueva

insistí en que lo revisaran 
los investigadores principales
y el MS estuvo en el olvido
durante muchos meses
casi dos años
y yo hice todo

lo escribí
lo sometí a revisión
le contesté a los revisores
y aparezco como
primer autor

nada nuevo

y me pregunto
por qué no escribo yo solo
papers académicos
y me ahorro los intermediarios

si en mis ratos libres
escribo novelas
y relatos
y me obsesiona escribir
y me muero si paso un solo día
sin escribir

y no he cumplido ni diez años
desde que obtuve mi grado de doctor
y soy investigador nacional I
desde que envié mi primera solicitud
de ingreso al SNII
porque tenía muchas publicaciones
en revistas internacionales
evaluadas por pares

¿por qué no escribo yo solo,
y me ahorro los intermediarios,
y visualizo el trabajo invisible
que he hecho muchos años...?

domingo, 18 de febrero de 2024

tengo la lengua quemada

tengo la lengua quemada
ayer me quemé con un chocolate caliente
hoy sí salió el sol
es domingo
y no sé cómo logré
levantarme

hacía mucho frío
el sueño era tan denso
el sueño era tan pesado
el sueño era tan oscuro
y estaba tan cansado
ayer me tomé varios whiskies
y me acosté a las dos de la mañana
y caía torrencialmente la lluvia
y en cuanto cerraba los párpados
mi tallo cerebral hacía lo que hace siempre
y no podía moverme
y como siempre
resultaba aterrador
aunque uno sepa
la neurobiología del sueño
estar consciente y estar inmóvil
al mismo tiempo
siempre es aterrador

hoy es domingo
y sí salió el sol
pero hace mucho frío
el vecino ya volvió de quién sabe dónde
estaciona su auto
el sonido del motor
interrumpe mis pensamientos

hoy es domingo
y sí salió el sol
y ya suenan los cohetes
que suenan cada domingo
y que provienen de quién sabe cuál iglesia

hoy es domingo
y sí salió el sol
y hace mucho frío
y sin embargo no sé cómo
me levanté de la cama
más o menos recuerdo
qué estaba soñando
creo que un colega me invitaba a comer

estoy despierto desde las siete de la mañana
y ya son las nueve
y ya les di Royal Canin a los gatos
y ya les serví croquetas
y ya les cambié el agua
y ya les recogí la arena
y ya acabé de leer Dios fulmine a quien escriba sobre mí 
y no puedo evitar recordarme
que compré esta novela a principios de mes
y que comencé a leerla
en esos tormentosos días
en los que esperaba el dictamen de una evaluación curricular
en la que participé
es la tercera que gano en tres años
y no quiero pensar más en ello
no quiero aturdirme
sé que no es la clase de trabajo que merezco
y odio tener que explicarlo siempre
y odio tener la impresión de que siempre
hay malinterpretaciones
que siempre alguien tiene la impresión
de que no se me ocurre nada
de que soy un tipo que sólo sigue instrucciones
o que hace lo que hacen otras personas
porque lo hacen otras personas

hoy es domingo por la mañana
y ya son las nueve
y ya es tardísimo
ya calenté una taza con agua en el horno de microondas 
y me serví un té de frutos rojos
puse la taza en la mesita de centro junto a la lámpara
y el gato mayor insiste en acomodarse junto a mí
y hace unos minutos que volví a la cama
encendí la Mac y me puse a escribir
y el gato mediano está haciendo travesuras en la habitación contigua
trata de abrir un cajón y tira muñecos y estambres
por aquí y por allá
y el ruido que hace es un estresor impredecible
y me desconcentra y se me olvida qué hago
qué sentido tiene aporrear el teclado de la Mac

repentinamente tengo sueño
mis párpados son cortinas de acero
pesadas y escandalosas
me dieron ganas de volverme a dormir
hoy sí salió el sol
hoy es domingo
mis tripas gruñen
tengo hambre

ya salí a la terraza a meter al bote de basura 
la bolsa con la arena de los gatos
y no tengo muchas ganas de salir a correr
hace mucho frío
quisiera cerrar los párpados
apagar la luz del mundo 
y que mi tallo cerebral
les impida a mis motoneuronas
que se muevan